En la actualidad, todo cambia de manera exponencial de tal forma que la gestión del conocimiento y del cambio, suponen un reto por un lado para toda sociedad, por otro una oportunidad de traccionar dicho conocimiento innovando para generar los efectos sinérgicos armónicos, acorde a los grupos de interés.
Los grupos de interés o stakeholders se diferencian según su entorno, dimensión, alcance, intereses... pero los segmentamos según su valía y en este orden: Medioambiente, Conocimiento Humano, Sociedad y Economía.
Este axioma, supone una toma de conciencia de cómo la evolución de nuestro sistema económico proviene a su vez, de una sociedad que adquirió el conocimiento necesario para evolucionar dentro de un entorno finito, nuestro planeta y su evolución.
Hemos de parar en este punto a reflexionar qué tipo de evolución hemos querido, pues como hemos dicho el conocimiento ha estado, históricamente, en manos de mandatarios que en nombre de Dios y/o del progreso, haciendo su propio paraiso en la tierra por interés propio fomentando desigualdades y utilizando dicho conocimiento para subyugar la voluntad del pueblo a través del miedo y el temor a represalias.
Digámoslo sin tapujos, hoy día sigue pasando en todo el mundo.
La globalización vista desde un punto democrático, holístico y del conocimiento se presenta como un punto de inflexión para la humanidad a la hora de repensar cómo queremos seguir avanzando en el desarrollo como personas individuales y sociales y de nuestra interacción ante la naturaleza.
La elaboración de una estrategia de adaptación al cambio que no sea disruptiva o sí, tanto en los sistemas creados como en el tejido productivo y sobre todo de la percepción y concienciación que hemos adquirido, supondrá una ventaja frente a las visicitudes que azotan a la sociedad, haciendo que regiones enteras puedan salir de esta crisis, tan internacional como local y personal.
Teniendo en cuenta que los negocios son el motor de la economía y que no pueden asentarse sobre los pilares económicos, de mercado, geopolíticos, de conciencia, filosóficos, etc. que regían el siglo XX, se presentan grandes y pequeñas y significativas iniciativas que se propagan con gran rapidez sobre el mapa internacional. Estas manchas son, sin lugar a dudas el retrovirus de la naturaleza (personas enraizadas) frente al virus humano articulado a través del ingenio que todos llevamos dentro.
La Globalización del Conocimiento que esta sociedad pone al alcance de todos a través de la Era de la Información, sólo se conseguirá si todos tenemos acceso a la cultura y la información. Tenemos la obligación moral de hacer que todas las personas que sientan, velen, incentiven e involucren en esta básica regla del juego. La salida está dada y la meta es la innovación en la retro-evolución de la humanidad hacia la Ecología, el Desarrollo Sostenible y modelos de adaptación al cambio (involución sostenible).
Hoy día la persona ha sido capaz de desdibujar la forma de interactuar frente a los estímulos externos, gracias sobre todo a la canalizadora "red de redes" que pone en común un medio accesible a todos para ser parte del problema o de la solución.
Por todo esto debemos comprender que estamos llamados a realizar nuestra particular evolución personal y ecosocial. Otros llevan haciendo este trabajo mucho tiempo: Organismos no gubernamentales, tecnologías limpias, agricultura ecológica, códigos de conducta, misiones en paises necesitados y emprendedores de todos los rincones del mundo.
Nos damos cuenta de la verdadera calidad humana cuando nos sentimos llamados a colaborar en causas justas